Mónica Cristina Sierra Giraldo pasó sus últimas horas de vida encerrada en su habitación limpiando unas joyas con un químico granulado, sin pensar que inhalar este producto en un sitio cerrado iba a terminar con su vida. La falta de aire y su respiración entrecortada llevaron a que los familiares de la mujer de 47 años se acercaran a su habitación para corroborar que se encontrara bien, pero el panorama los preocupó tanto que al verla en delicado estado de salud la cargaron y tomaron un taxi para llevarla a un centro asistencial. Sierra Giraldo ingresó a urgencias del Cami Santa Librada sobre las 5 de la tarde del miércoles, pero lastimosamente falleció debido a que su cuerpo no resistió la intoxicación con el químico. Inhalación fatal. Mónica salió de su vivienda ubicada en el barrio La Aurora (localidad de Usme), en compañía de una familiar, para comprar algunas cosas que necesitaba, entre esas el químico que, presuntamente, terminó costándole la vida. Ese mismo día ella decidió sentarse en una tienda en compañía de su allegada y hablar de sus historias mientras se tomaban un par de botellas de licor, así lo manifestaron varios vecinos, quienes observaron por última vez a la mujer el martes. “Ella estaba bien, contenta. Días atrás uno la había visto como decaída, pero yo creo que tenía problemas personales, pues era una mujer joven y llena de vida”, le dijo a Q’HUBO un vecino. Mónica Cristina, que tenía dos hijos, llegó nuevamente a su vivienda sobre las 3 de la tarde y se encerró en su cuarto; sus familiares pensaron que ella se encontraba descansando o limpiando las joyas, cuando la escucharon que no podía respirar.
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