Honrar a la muerte ha sido para los antiguos un ideal para recordarles a los pueblos que la vida es ínfima, y que del polvo salimos y al polvo retornaremos. Hoy en día nos puede parecer una barbaridad morbosa construir edificios e iglesias a punta de huesos. Aquí algunas construcciones muy singulares donde los huesos forman parte del edificio junto a las piedras.