En el fútbol no es normal ver a un volante de contención con 1.92 metros de altura, mucho menos en las categorías juveniles y que sea uno de los goleadores de su equipo. Pero así es la vida, lo que para unos puede ser una desventaja, para el bogotano Andrés Felipe Puyana Molina es un punto a favor en su modo de jugar y una gran ventaja para el equipo Scorpions, en la localidad de Suba.