Una puñalada bastó para que Jaime Casas Perilla perdiera la vida en el Hospital de Bosa. Por causas que son todo un misterio, el joven de aproximadamente 28 años recibió una puñalada en el cuello que sentenció su final. Según lo que mencionan los residentes del barrio Asovivir, ayer sobre las 3:00 a.m. escucharon la voz de una mujer que suplicaba ayuda y cuando se asomaron a verificar, caminaba auxiliando a un hombre que estaba gravemente herido. “Nosotras estábamos acostadas cuando empezamos a oír unos gritos que pedían ayuda. Asustadas al pensar que podía ser algún conocido, nos asomamos por la ventana y vimos a una chica que venía caminando con un joven que lesionado. Él tenía su pecho y sus brazos totalmente ensangrentados”, aseguró una vecina en el sitio. Luchó para salvarlo. La joven hizo hasta lo imposible por salvarle la vida a Jaime Casas. Cuentan los testigos que ella intentó parar un bus pero el conductor, al parecer, sintió miedo y no quiso detenerse. Finalmente, después de tanto insistir al fin se estacionó un taxi, en el cual subió a Jaime para trasladarlo a un centro asistencial. “Ese muchacho se veía muy mal. Cuando la chica lo subió al carro ya estaba perdiendo en conocimiento y ella lo único que le repetía era ‘no se vaya a dormir, no se vaya a dormir. Aguante, aguante’”, informaron en el lugar. Todo parece indicar que por más esfuerzos que hizo esta mujer y los médicos en el centro asistencial, Jaime perdió su batalla y murió minutos después. Q’HUBO hizo presencia en la zona y en la carrera 81 con calle 67 sur había varias marcas de sangre en el suelo que daban cuenta del sufrimiento y la profunda herida que le causaron a Jaime Casas. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.