Cuando José Bernardo Onofre Romero se desplomó, los demás pasajeros del Sitp gritaron desesperados para que el bus azul se detuviera. El conductor abrumado por el pánico llegó hasta la calle 51 sur con carrera 5D en donde apagó el motor del vehículo y solicitó el apoyo del cuerpo de emergencias. Fueron uniformados del cuerpo de bomberos quienes confirmaron una noticia devastadora, el hombre mayor estaba sin signos vitales y su corazón parecía no reaccionar ante los primeros auxilios. Los presentes no entendían qué pasaba, hasta que les solicitaron bajar del vehículo porque la unidad de criminalística ya iba en camino a realizar el levantamiento del cadáver de José, a quien mucho intentaron alzar en brazos cuando se desmayó. Toda la historia en nuestra edición impresa.